Cuando muchas empresas aún analizan si volver al trabajo presencial sería la mejor opción para esta era poscoronavirus, el dueño de Tesla, Elon Musk, lanzó un mensaje inesperado a sus empleados: “deben estar en la oficina un mínimo de 40 horas semanales o irse”.

Se trata de un comunicado de la compañía de autos eléctricos a sus empleados, aunque no ha habido una confirmación directa.

Pero un tuit de Musk, en respuesta a la pregunta de un usuario sobre quienes creen que el trabajo presencial es “anticuado”, da pistas. «Deberían fingir que trabajan en otro lugar».

Lo cierto es que la carta a los empleados de Tesla ha vuelto a sacar de las reuniones de directores el tema de la vuelta a la oficina. Sobre todo porque las grandes empresas han apostado por un formato híbrido, dándole flexibilidad a los empleados.

Tal es el caso de Airbnb, que hace poco anunció su nueva forma de trabajar con posibilidades de vivir en cualquier parte de mundo y asistir apenas a reuniones cada cierto tiempo.

¿Qué proporción de trabajo presencial es el ideal?

Lo cierto es que la presencialidad es positiva y ayuda a incrementar la productividad y la creatividad. Pero en el contexto actual, la obligación a asistir a la oficina puede ser contraproducente.

Un estudio de la Escuela de Negocios de Harvard comprobó el formato híbrido, con trabajo presencial entre 23% y 40% de la jornada mensual, da mejores resultados a las empresas que la virtualidad absoluta.

“El trabajo híbrido podría representar ‘lo mejor de ambos mundos´, ofreciéndole a los trabajadores una mayor conciliación de la vida laboral y personal, sin la preocupación de estar aislado de los compañeros”, se destacó en el estudio. De eso ya tomó nota Airbnb.

Defensores de volver a la oficina

Elon Musk no es el único que apuesta a volver al trabajo presencial, pero sí se diferencia de su planteamiento a otros precursores de la medida. Por ejemplo, el también dueño de Twitter plantea que el trabajo remoto no tiene sentido.

En un tuit escribió: «Todas los mensajes de quedarse en casa en relación con el Covid han engañado a las personas para que piensen que en realidad no es necesario trabajar duro».

El exdirector de Google, Erik Schmidt, tiene otras razones para invitar a volver a la oficina. Sostiene que la virtualidad limita el desarrollo de la experiencia laboral.

“Creo que hay mucha evidencia de que los humanos son sociales. Las herramientas virtuales actuales no son lo mismo que las redes informales que se dan dentro de una corporación”, agregó. Sus palabras son tomadas de una entrevista para el medio ‘Make It’, que hace parte del conglomerado ‘CNBC’.

La decisión de volver al trabajo presencial, establecer un formato híbrido o mantener la virtualidad es de cada empresa, basada en sus experiencias y resultados durante la pandemia de COVID-19. Pero, la necesidad de tecnología para cubrir las labores sea una u otra la escogida sigue intacta.