Un grupo de expertos ha publicado una carta abierta a los líderes de Europa, pidiéndoles que aceleren la aceptación de la norma para proteger los derechos de los ciudadanos y la innovación. Se refieren directamente a la Ley de IA, retrasada por algunos países.

La Unión Europea (UE) ha sido pionera en proponer un marco regulatorio para la IA, basado en los principios de confianza y excelencia. El pasado abril, la Comisión Europea presentó la Propuesta de Reglamento de IA (AI Act), que establece una serie de normas y requisitos para el desarrollo y el uso de la IA en el mercado único. El objetivo es crear un ecosistema de IA europeo que sea seguro, responsable y competitivo a nivel global.

Sin embargo, la aprobación de la ley de IA se está retrasando por la oposición de algunos Estados miembros, que abogan por un enfoque más laxo y autorregulador. Se refieren especialmente a los llamados modelos fundacionales de IA, que son aquellos que sirven de base para otros sistemas de IA más específicos. 

Estos países, entre los que se encuentran Francia, Italia y Alemania, temen que una regulación estricta pueda frenar la innovación y la competitividad de las empresas europeas frente a las de Estados Unidos y China, que cuentan con menos restricciones.

¿Qué dicen los expertos sobre la Ley de IA? 

Pero, los expertos argumentan que la autorregulación de las empresas es insuficiente e ineficaz, ya que puede priorizar los beneficios sobre la seguridad pública y los aspectos éticos. Además, genera incertidumbre e incoherencia en el mercado, lo que dificulta el cumplimiento y la supervisión de las normas. 

Por el contrario, una regulación armonizada y transparente puede ofrecer seguridad jurídica, confianza y ventajas competitivas a las empresas europeas, al tiempo que refuerza el liderazgo y la soberanía tecnológica de la UE.

Alertan que es urgente que el Parlamento, el Consejo y la Comisión europeos lleguen a un acuerdo sobre la ley de IA lo antes posible, teniendo en cuenta las próximas elecciones al Parlamento de la UE previstas para junio. Solo así se podrá aprovechar el potencial de la IA para el bien común, sin comprometer los valores y los intereses de Europa.