Hay profesiones a las que la IA no podrá reemplazar, pues siempre requerirán el toque humano para llegar a buen término.

Y aunque parece que esta nueva tecnología puede aplicarse a todas actividades del mundo actual, hay algunos recovecos que no podrá, por ahora, tocar.

Recordemos que la inteligencia artificial es la capacidad de las computadoras de aprender y realizar tareas que se consideran propias de los humanos. Es la tecnología que se aplica en la conducción autónoma, así como en la automatización de tareas.

En resumen: es todo lo que tiene que ver con inteligencia humana y es replicado a través de un programa de computación.

Algunas de las profesiones actuales la IA no podrá reemplazar, a pesar de que se vaticina que millones de empleos en el mundo serán tomados por los robots.

Pero hay una lista de profesiones que están casi blindadas del riesgo de ser reemplazadas por la IA.

¿Cuáles son las profesiones que la IA no podrá reemplazar?

De antemano, todas las profesiones relacionadas con la creatividad, la IA no podrá reemplazar al humano.

Es altamente probable que la inteligencia artificial no pueda ocuparse de las labores que requieran crear algo de cero.

Estos profesionales necesitan tener una perspectiva única y personal de cada uno de sus clientes.

Los comunicadores también están blindados de la IA, porque la inteligencia artificial puede generar mucho contenido escrito y hasta hacer una tesis. Pero no comprende el contexto, el significado implícito, las emociones.

La IA no podrá reemplazar esa sutileza corporal que tenemos los humanos cuando nos comunicamos, cuando podemos hablar de una forma no necesariamente escrita.

En el caso de los psicólogos tampoco podrán ser reemplazados, por la empatía requerida en esta labor y que las máquinas no tienen.

Y al final de esta larga lista de profesiones que la IA no podrá reemplazar está un grupo. Los ingenieros en sistemas, desarrolladores de software y analistas de datos, que son quienes generan la IA, tampoco podrán ser reemplazados por su creación.