Es un error que ayuda a analizar el funcionamiento de las nuevas tecnologías. El mundo está claro en que la Constitución de EE.UU. no está escrita por una IA, aunque un detector diga lo contrario.

GPTZero, un detector de textos escritos por inteligencia artificial, arrojó ese resultado que derivó en un estudio de su funcionamiento.

Este error podría repetirse en otras inteligencias artificiales. Si introduces la Constitución de Estados Unidos en una herramienta que detecta texto escrito por modelos de IA, como ChatGPT, ocurrirá lo mismo.

¿Cómo es posible que dichas herramientas den falsos positivos?

El creador de GPTZero, Edward Tian, explicó porqué surge este error. «La Constitución de EE.UU. es un texto que se introduce repetidamente en los datos de entrenamiento de bastantes modelos lingüísticos. Como resultado, muchos de estos grandes modelos lingüísticos generan textos similares a la Constitución. GPTZero predice el texto que probablemente generarán los grandes modelos lingüísticos, y así se produce este fascinante error».


Constitución de EE.UU.: ¿Son confiables los detectores de textos?

Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Maryland demostró que los detectores de texto no son confiables en escenarios prácticos. Otro estudio, de la Universidad de Stanford, mostró que «la detección de escritura por inteligencia artificial está sesgada contra los hablantes no nativos de inglés. Arroja altas tasas de falsos positivos para su trabajo escrito por humanos y potencialmente penalizándolos en el discurso global».

Definitivamente, la Constitución de EE.UU. no está escrita por una IA, sino que los detectores de texto tienen un margen de error demasiado grande para confiar en ellos.