La transformación digital es un proceso que implica la adopción de tecnologías innovadoras para mejorar la eficiencia, la productividad y la competitividad de las empresas. Sin embargo, este proceso también conlleva una serie de desafíos y riesgos, especialmente en el ámbito de la ciberseguridad.

Según un informe de Deloitte, el 90% de las empresas en México considera que la transformación digital es una prioridad estratégica. De ellas, solo el 30% cuenta con un plan de acción definido. Además, el 70% reconoce que la ciberseguridad es un factor crítico para el éxito, pero solo el 40% tiene un nivel de madurez adecuado.

Estos datos revelan que las empresas, no solo las basadas en México, tienen una gran oportunidad de aprovechar el potencial de la digitalización. También una gran responsabilidad de proteger sus activos, su información y su reputación frente a las amenazas cibernéticas.

¿Qué beneficios puede aportar la transformación digital a las empresas?

La transformación digital puede ayudar a las empresas a mejorar su rendimiento en diversos aspectos, tales como:

  • La optimización de procesos y operaciones, mediante el uso de tecnologías como la IA, el internet de las cosas, la nube, la robótica, el big data y la analítica avanzada.
  • La innovación de productos y servicios, mediante el desarrollo de soluciones personalizadas, flexibles y sostenibles, que respondan a las necesidades y expectativas de los clientes.
  • La diferenciación y posicionamiento en el mercado, mediante la creación de valor agregado, la generación de experiencias únicas y la fidelización de los consumidores.
  • La colaboración y el aprendizaje, mediante el fomento de una cultura digital, el desarrollo de talento y la creación de alianzas estratégicas.

El reto de la ciberseguridad

La transformación digital también puede suponer una serie de retos y amenazas para las empresas, especialmente en el ámbito de la ciberseguridad. Algunos de estos riesgos son:

  • La vulnerabilidad de los dispositivos y sistemas conectados, que pueden ser blanco de ataques cibernéticos que busquen robar, alterar o destruir datos, o interrumpir el funcionamiento de las infraestructuras críticas.
  • La exposición de la información sensible, que puede ser filtrada, manipulada o utilizada con fines maliciosos, afectando la privacidad, la confianza y la reputación de las empresas y sus clientes.
  • La falta de regulación y normatividad, que puede generar vacíos legales, conflictos de intereses o incumplimientos de las obligaciones y responsabilidades de las empresas en materia de ciberseguridad.

¿Cómo pueden las empresas enfrentar el reto de la transformación digital de forma segura?

Para lograr una transformación digital exitosa y segura, las empresas deben enfocarse en dos caminos complementarios: la digitalización y la ciberseguridad. Esto implica:

  • Definir una estrategia clara y alineada con los objetivos de negocio, que contemple los beneficios y los riesgos de la transformación digital, y que establezca las prioridades, los recursos y los indicadores de seguimiento.
  • Implementar soluciones tecnológicas adecuadas y escalables, que se adapten a las necesidades y capacidades de cada empresa, y que ofrezcan un alto nivel de seguridad, confiabilidad y calidad.
  • Desarrollar una cultura de ciberseguridad, que involucre a todos los niveles de la organización, que promueva la concienciación, la capacitación y la prevención, y que cuente con políticas, protocolos y herramientas de gestión de riesgos.
  • Contar con el apoyo de expertos y socios, que aporten su experiencia, conocimiento y soluciones, y que faciliten la integración, la colaboración y la innovación en el proceso de transformación digital.

La transformación digital es un reto de doble vía, que requiere de una visión integral, una ejecución efectiva y una protección eficiente. Solo así, las empresas podrán aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos de la revolución digital.